San Sebastián 2022

San Sebastián

06/11/2022

Bueno, a ver que me acuerdo de este viaje que fue hace ya más de 4 años desde que escribo esto.

Fui con los muchachos y con Estela a pasar un finde al hostel de los colegas, fui sin avisarles y la verdad que me moló verles y creo que ellos también se alegraron de verme, aunque ya estaban casi en las últimas y a nada de cerrar el hostel, para irse unos meses a disfrutar, cómo viven!. El viaje fue eterno, primero quedar con Antonio en algún pueblo perdido antes de Burgos, luego parar 7 horas buscando una gasolinera que tenga el gas ese de su coche, nos desviamos unos 72 kms y llegamos a San Sebastián a las mil, imagino que saldríamos a cenar y a la cama de lo cansados que estábamos y dormíamos todos juntitos en la misma habita del hostel, pero yo no sé que pasaría esa noche y que movidas tendrían, que Estela dijo que se iba al día siguiente a un señor hotel, que no aguantaba los ronquidos, al parecer míos, pero te digo yo que también de más gente y así hizo, se fue y con Carlos detrás, que va a hacer el pobre, menudo dilema. Bueno, desayunamos y nos fuimos a dar una vuelta por la bonita ciudad, desde Zurriola hasta la concha

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para volver al barrio viejo y tomarnos unos pintxos y chacolís de esos, muy ricos y muy caros, que al final no comes nada. No sé si nos fuimos a dormir la siesta, imagino que sí porque sino, no seríamos nosotros y por la tarde, tarde libre, que cada uno hiciese lo que le diese la gana, Estela comprando ropa, Vito paseando hasta el infinito, Antonio durmiendo y Carlos y yo vimos que juagaba la real esa tarde contra el Valencia de Genaro Gatusso y pallí que nos fuimos y darnos un homenaje, eso sí, llegamos con el partido bien empezado, más parar a comprar la cerveza, encontrar el asiento y cuando nos sentamos a ver el partido, la gente pitaba continuamente a los jugadores de la real, nosotros no entendíamos nada, pero daba igual, Carlos estaba contento de estar allí pese a ser del Bilbao.

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y ya casi terminando el partido o no sé en que momento, vimos que la Real estaba jugando con uno menos desde los primeros minutos, vaya tela, ni enterarnos y al final no sé si empataron a 0 o ganó el Valencia, bueno, tarde agradable y bonito estadio.

Por la tarde nos juntamos de nuevo el grupo y salimos a tomarla, cenar, tomarla y a la cama, eso sí, Vito, Antonio y yo al hostel, y la marquesa de Getafe al hotel.

Al día siguiente nos fuimos a hacer una rutilla que ya había hecho yo hace un par de años a Pasaia, un pueblecito pesquero muy chulo, la ruta empieza por una subida infernal hasta una montaña detrás de Zurriola, no recuerdo el nombre y luego más llevadera hasta que llegas a Pasaia, donde tienes que coger una barquita para cruzar la ría y nos metimos un buen homenaje en un restaurante donde había una camarera muy maja, ehhh muchachos… también recuerdo mientras comíamos el pedazo barco a lo titanic que pasó por detrás nuestra, increíble pedazo barco, de los más grandes que he visto en mi vida, como la camarera, ehhh muchachos… y tan feliz

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Después del homenaje, tocaba volver, pero esta vez en bus, que sino no llegábamos a tiempo para la siesta, ni acordarme que estábamos en pandemia, todavía? o era algún brote o yo que sé.

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después de la siesta, pues la tomamos primero en el hostel mientras aparecían Carlos y Estela, como ellos estaban viviendo en un hotel, se perdían las comodidades y lujos del hostel, siempre a tope

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Ahhh sí que recuerdo esa noche volver al barrio viejo pero esta vez ir a cenar como dios manda, un bocata de calamares que recordaba yo de haber ido unas cuantas veces y como siempre, petado, pero bueno, con unas buenas birras y unas bravas, de lo mejor de San Sebastián hasta que al día siguiente fuimos a una sidrería, lástima que no recuerdo el nombre del pueblo, donde nos pusimos hasta el culo, literal, ahí con sus barricas de sidra que podías beber sin límite y la comida muy muy rica, comería allí todos los días de mi vida.

y acabo de acordarme, no sé si fue comida o cena fuimos al bar de los colegas del hostel que tiene un mini mini restaurante de ramen, el menda estuvo viviendo varios años en Japón y aprendió bien la receta que tiene el bar siempre petado y la verdad que está muy muy rico, que se lo digan a Antonio que absorbió, devoró

Y se acabaron los dos o tres días, una muy buena escapada de disfrutar del placer de comer y beber pero tocaba volver y llevarnos un susto muy muy grande, volvíamos de noche y habíamos ido en dos coches, sigo sin entenderlo 4 años después, pero bueno, creo que decisión acertada para no ir apretados los 5, conducía yo el coche de Antonio y a mita de camino o por ahí, ya muy de noche, salió volando el coche, pasamos por encima de un neumático que había en medio de la puta carretera y el susto fue tremendo, menos mal que conduzco muy bien y controlamos el coche, paramos en el primer desvío donde había también otros dos coches que les había pasado lo mismo pero ellos sí tenían bastante dañados los coches, afortunadamente el de Antonio nada y el coche de Vito también pasó por encima de la rueda pero tampoco les pasó nada, vaya puto peligro tenía esa rueda ahí en medio, vienes rápido y sales volando, pero bueno, susto grande, casi casi como lo que me tocó luego a mi porque Antonio dijo que conducía él… como si hubiese sido mi culpa… pero menos mal que llegamos todos bien a casa.

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